martes, 27 de octubre de 2015

Párrafos de “La mina” (1) / Armando López Salinas





Párrafos de “La mina” 


“Un hombre arreaba a dos mulos hacia el abrevadero de la fuente.
-Buenas mulas.
-Buenas, son de la Cartuja, sevillanas.
-No hay ganao como ése en el mundo.
-No, no hay.
-Ese Leoncio sí que tiene suerte, tiene trabajo tó el año. Cuida de las bestias –dijo uno de los mozos señalando al hombre que arreaba las mulas.
-Ahí viene el Lucas.
Los hombres se pusieron en pie y salieron al centro de la plaza. Un aire calentucho rastreaba la explanada y hacía montoncitos de polvo.
-Hoy no hay ná –dijo el recién llegado. Vestía pantalones de pana, sombrero de paja y botos serranos. Montaba una yegua cuatreña, fina de remos; de buena estampa y andadura.
-¿Nada, Lucas?
-Nada –contestó éste.
-¿Y mañana?
-A lo mejor.
Joaquín cruzó por delante del grupo de hombres, acarició el lomo ancho de la yegua, habló para Lucas.
-Lucas podrías decir al amo que me arriende alguna tierra. Necesito el trabajo, la tierra, no sabes cuánto.
-No quiere labrar, eso dijo; quiere echar ovejas al pasto.
Joaquín dejó caer los brazos a lo largo del cuerpo. Los demás hombres, un poco atrás, escuchaban.
-Mira, Lucas, no me has dao trabajo desde las uvas; todos los días voy por leña para vender, pero no hay nadie que la compre, la tengo amontonada en el corral. ¿Entiendes? Te juro que necesito esa tierra ahora mismo, el andar mano sobre mano no es para un hombre como yo.
La yegua hizo un extraño y Lucas la apaciguó con un grito.
-¡Soo! ¡Quieta!
Luego se quitó el sombrero y se rascó la cabeza. Sudaba.
-Yo no puedo hacer nada, Joaquín. Nada, te digo. Cuando tenga algún trabajo te avisaré. Don Ramón quiere echar ovejas y yo le alabo el gusto.
-¿Y qué sabe Don Ramón de eso? Siempre anda por Granada, nunca viene por aquí.
-Es el amo –dijo Lucas.
Todo quedó en silencio. Los gallos callaron y podía oírse el soplo del aire.
-¿Y nosotros? –gritó el tío  Emilico.
Lucas lo echó a broma. Reía.
-Iros con los mozos para la ciudad, allí dicen que hay trabajo.
-Mira Lucas –insistió Joaquín-. Ya he comprao el grano de siembra, sólo falta la tierra. ¿Comprendes? La tierra. Si el amo quiere, que no me dé la del río, otra me dé, la que sea. Yo pongo todo, el grano, el trabajo. Él, sólo la tierra; dile que a medias. Necesito la tierra, Lucas, la necesito.
-¿Por qué no echas cabras? Hay pasto en el monte, ha caído agua.
-Yo soy formal, pagaré. –Joaquín miró para los ojos del hombre, que hurtó su mirada-. No tengo dinero para cabras y tú lo sabes. No hay trabajo, nadie quiere dar jornales, ningún amo quiere. Yo soy trabajador; pagaré. Mi mujer me echará una mano, ella no se arruga, desde pequeña tiene costumbre. Don Ramón tiene muchas tierras y debe hacer un arreglo para que no pasemos hambre yo y mi familia. La mujer me pide dinero, y la chica y la abuela quieren comer. Aunque les diga que no tengo, es igual; me piden, Lucas. Me piden.
Los gallos comenzaron de nuevo a gritar y los hombres se miraron unos a otros.
-Habrá que irse –dijo un mozo-. Habrá que irse y que el amo busque hombres para la aceituna.
Yo podría trabajar de la mañana a la noche –insistió Joaquín en su petición.
-No puede ser. Te dije que echa cabras. Don Ramón no quiere saber nada de arriendos. Luego no pagáis –dice-, os buscáis las mañas, que si los impuestos, que si ha sido mal año…
Y Lucas espoleó la jaca hacia el abrevadero.”


Armando López Salinas, “La mina



***

3 comentarios:

  1. Hoy, Joaquín sigue en el paro y Don Ramón en el Ibex 35.

    Salud

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  2. Para ser exactos, ese Joaquín-símbolo de jornalero andaluz, que no se calla, que no se resigna, que se organiza y lucha por sus derechos, por el pan, el trabajo, por la libertad… hoy se llama, por ejemplo: Victor, que aparece en la foto, amigo, compañero, hermano, militante del SAT, sindicato de clase que tiene una espada de Damocles con un millón de euros en multas y cien años de cárcel…por no conformarse con la limosna tapabocas del PER como hacen los sindicatos entreguistas del sistema: CCOO y UGT. En fin, que las ficciones de estos escritores de la llamada despectivamente “generación de la berza”, parecen haber resistido el paso del tiempo mucho mejor que los grandes estilistas benetianos o así… a mi entender, claro.

    Salud y comunismo.

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    Respuestas
    1. "Berzas" y resistencias que vienen de lejos:

      ¿Quién los jueces con pasión,
      sin ser ungüento, hace humanos,
      pues untándolos las manos
      los ablanda el corazón?
      ¿Quién gasta su opilación
      con oro, y no con acero.
      El dinero.

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