miércoles, 2 de diciembre de 2015

“El EI es una monstruosidad, pero no es más que una filial de Arabia Saudí en el exterior”. Entrevista Noam Chomsky




“El EI es una monstruosidad, pero no es más que una filial de Arabia Saudí en el exterior”


Recuperamos por su pertinencia y lucidez para estos confusos días esta entrevista del pasado abril con Noam Chomsky, realizada por Giuseppe Acconcia para el diario italiano Il Manifesto, en la que con su habitual honradez y claridad repasa la situación de Oriente Medio, abordando la cuestión de Occidente y el terrorismo.  

Conversamos por teléfono en los Estados Unidos con Noam Chomsky. Lingüista, anarquista y filósofo del Massachusettes Institute of Technology, Chomsky es autor de piedras miliares del pensamiento moderno y teórico de una profunda crítica del sistema mediático. Memorable su debate sobre la naturaleza humana con Michel Foucault (1971). Hemos discutido con Chomsky el acuerdo preliminar sobre el programa nuclear iraní, al que se llegó el pasado jueves [26 de marzo de 2015] en Lausana, así como la situación en Oriente Medio. 

¿Qué piensa de todo este baile sobre las armas nucleares iraníes, que lleva en marcha doce años?

Irán sospecha que, pese al acuerdo, los republicanos se negarán a cancelar las sanciones. Ese es, por tanto, el objetivo principal de las autoridades iraníes y que las sanciones no queden bajo control del Congreso, esto sería una tragedia. Veremos hasta qué punto estará esto en el texto definitivo. Mi impresión es que toda la negociación sobre la cuestión nuclear es una farsa. No hay ninguna razón por la que Irán no pueda tener un programa nuclear de acuerdo con el Tratado de No Proliferación (TNP) que ha subscrito.

¿Por qué habla de farsa respecto a las conversaciones sobre el programa nuclear?

Los Estados Unidos y sus aliados afirman que la comunidad internacional le ha pedido a Irán que haga concesiones para llegar a un acuerdo. Pero los países no alineados, que representan el 70% de la población, han apoyado los esfuerzos nucleares iraníes. Sin embargo, la propaganda occidental es un instrumento potente, por eso ha seguido adelante esta farsa durante tanto tiempo.

La solución de la controversia, ¿podría desactivar el sectarismo que inflama Oriente Medio?

La cuestión central es que los estados suníes son los principales aliados de los Estados Unidos. Los amigos de los EE.UU. son los fundamentalistas más extremistas y quieren dominar la región. Irán es un país grande y, al igual que China, espera tener influencia en la región. Pero Arabia Saudí no quiere tener un antagonista, un disuasor, nunca jamás. Aunque Irán dispusiera del arma atómica, ¿qué preocupación tendrían los EE.UU.? Se trataría únicamente de un elemento disuasorio. Nadie se cree que Irán vaya a hacer nunca jamás uso del arma nuclear, porque el país sería pulverizado al instante y está claro que los ayatolás lo que no quieren es suicidarse. Un Irán con armas nucleares sería sólo un elemento disuasorio de la agresividad de Israel en la región. Y esto no lo quieren los Estados Unidos.

Pero no pasa un día sin que Netanyahu clame contra el acuerdo con Irán, y ahora lo rechaza

Israel persigue una política sistemática de conquista de todo lo que quiere para integrarlo en el Gran Israel violando los tratados de Oslo. Gaza está destrozada. Estas políticas las apoyan los Estados Unidos y, si continúan apoyando a Israel, no cambiarán nunca. En estas semanas, toda la prensa convencional ha publicado artículos en los que se pedía a los EE.UU. que atacaran a Irán. ¿Por qué la prensa iraní no hace otro tanto? La premisa occidental es el imperialismo. En nombre de este principio se le permite todo a Occidente.

¿Existen dos posiciones encontradas entre los republicanos y la administración Obama en los conflictos de Oriente Medio?

Los republicanos son un partido fascista. El mismo Barack Obama es terrible, pero menos que los republicanos. El principal error de Obama, sin embargo, es la campaña de los drones. Si Irán hiciera lo mismo contra los funcionarios citados en los artículos de la prensa norteamericana, ¿cómo reaccionarían los EE.UU.? La guerra de los drones es la mayor operación terrorista de la historia, programada para matar a cualquiera del que se sospeche que puede hacernos daño. Las operaciones con drones en Pakistán harán crecer el número de yijadistas. Cuando empezaron, Al Qaeda estaba sólo presente en las zonas tribales de Afganistán y Pakistán, ahora está en todo el mundo. Pero de esto no se puede hablar en los medios occidentales.

¿Cree que hay que temer el avance de los hutíes en Yemen?

En Yemen es verdad que Irán presta apoyo a los hutíes, y lo mismo hace Arabia Saudí con los suyos, si bien al fin y a la postre se trata de un conflicto interno. En la propaganda occidental, sin embargo, si los EE.UU. sostienen a una determinada fuerza, es que es legítima. In Irak, Irán apoya al gobierno electo. Los consejeros iraníes forman a la clase dirigente iraquí y son protagonistas de las principales batallas en el país. El gobierno iraquí ha solicitado ayuda iraní y se lo agradece a sus autoridades. Pero los EE.UU. condenan la influencia iraní en Irak: la verdad es que es cómico.






¿Cree que esta actitud occidental alimenta el terrorismo del Estado Islámico?

El Estado Islámico es una monstruosidad, pero no es más que una filial de Arabia Saudí en el exterior (“off-shore”) que propaga una versión extremista, wahabita, del Islam. De Riad llegan toneladas de fondos y la ideología para difundir el fundamentalismo en el mundo árabe. Es verdad que llegados a este punto ni siquiera a los saudíes les gusta lo que han creado. Esto es consecuencia directa de los devastadores ataques de los Estados Unidos en Irak en 2003 y de los ataques de la OTAN en Libia de 2011 que han exasperado el conflicto entre suníes y chiíes extendiéndolo por toda la región. En Libia esto ha comportado el incremento del número de milicias y una cantidad de armas sin precedentes que provienen de África y Oriente Medio. Los bombardeos de la OTAN han multiplicado por diez el número de víctimas, han destruido Libia. Ahora en Yemen Arabia Saudí y los Emiratos están matando a una gran cantidad de personas en los campos de refugiados. Pero esta guerra está destinada a fracasar y no puede conllevar otra cosa que la extensión del yijadismo.

Hace pocos meses no hablábamos de terrorismo sino de «primaveras». ¿Existe una relación entre los movimientos sociales europeos y las revueltas de Oriente Medio?

Hay semejanzas. El mayor ejemplo del pasado es América Latina: estaba completamente bajo el control de los Estados Unidos que imponían dictadores por todas partes. Hoy América del Sur se encuentra bastante libre de controles extranjeros y este es un cambio de gran importancia. Muchos políticos latinoamericanos tienen vínculos con partidos como Podemos en España y Syriza en Grecia. Libran todos la misma batalla contra el neoliberalismo. Pero la reacción alemana a la victoria de Tsipras en Grecia es salvaje e hipócrita. En 1953 Europa concedió a Alemania un recorte de los intereses sobre la deuda. Pero ahora impone medidas represivas a Grecia después de que Berlín la devastara durante la II Guerra Mundial.

Mientras tanto, los movimientos de Oriente medio han acabado con el retorno de los dictadores, como el presidente egipcio Al Sisi.

Los Estados Unidos y Europa han apoyado a los dictadores más brutales por todo el mundo. En estos momentos, Egipto vive los días más obscuros de su historia moderna. Este es el imperialismo tradicional, el poder de la propaganda no ha cambiado. Los diarios europeos lo describen como modelo, pese a que sea un asesino brutal, un dictador duro que ha reprimido a una organización popular como los Hermanos Musulmanes mientras se sigue librando una guerra en el Sinaí.

Catedrático emérito de lingüistica del Massachusettes Institute of Technology, EE UU, es uno de los activistas sociales más reconocido por su magisterio y compromiso político.

Fuente:
Il Manifesto, 4 de abril de 2015

Traducción:
Lucas Antón



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