viernes, 4 de diciembre de 2015

Washington está tomando las medidas más extremas contra el chavismo / James Petras




Washington está tomando las medidas más extremas contra el chavismo 



Efrain Chury Iribarne: Hoy vamos a empezar con inquietudes de la audiencia que se comunica con la radio para que te consultemos. EEUU utiliza el factor terrorismo para lograr metas geopolíticas en Medio Oriente, que incluyen la expulsión de Bashar Al Assad del gobierno sirio, lo que hasta el momento ha fracasado y lo que ha provocado es un aumento del terrorismo. Inquietudes de la audiencia que te pasamos.

JP: Hay algo de verdad en eso. No hay duda que los EEUU como poder imperial busca extender su influencia, su dominación, sus posiciones militares, incluso algunos mencionan el factor petróleo. Más allá de eso, mientras tanto, debemos incluir otros dos factores.
Primero la influencia de Israel que tiene enorme penetración en el gobierno norteamericano, mucha influencia a partir de la quintacolumna sionista. Eso muchos extranjeros no lo entienden porque los comentaristas burgueses e izquierdistas no quieren discutir por miedo o cobardía el factor sionista en las razones de las guerras en Medio Oriente. Pero es un factor importante para entender qué impacto ha tenido, qué influencia, en las guerras norteamericanas y la ideología de la ‘lucha contra el terrorismo’. Hasta el autor de este eslogan, de ‘guerra contra el terrorismo’ es un sionista que escribía los discursos del presidente (George W.) Bush en 2003. Debemos entender este factor.
Ahora, sobre el impacto de las guerras hay que entender que la política israelí era contra la política de los países petroleros. Esos países pensaban derrocar al gobierno, copar Iraq, instalar un gobierno iraquí títere que pudiera funcionar, pero Israel quería destruir todo lo que existía anteriormente. Entonces, hay un choque entre los distintos factores que también influye.
Y como consecuencia de la influencia israelita, destruyeron el ejército y la burocracia civil iraquí, dejando un país ingobernable, y eso necesitaba Washington para dividir y conquistar los países bajo su dominio. Por eso empezaron a fomentar las divisiones entre chiítas y suníes; entre tanto empezaron a armar a uno y otro grupo; incluso los que formaron al grupo terrorista ISIS. Después recibieron mucho apoyo de EEUU, apoyo financiero y voluntarios de Arabia Saudita; y un enorme comercio con Turquía. Una vez que empezaron los asaltos en Iraq y en Siria, empezaron a canalizar el petróleo a Turquía, como una enorme fuente de ingresos para financiar la guerra. Recibieron muchas armas directa e indirectamente, y muchos voluntarios a partir de Turquía.
Entonces, Washington tenía el apoyo de Arabia Saudita, Israel y Turquía, un triangulo que apoyaba de una forma u otra a los terroristas. Y a pesar de que Washington utilizó muchas armas y gastó mucho dinero, no pudo dominar a los países que invadió como Afganistán, Iraq, Yemen y ahora Siria; porque las fuerzas que apoyaba Washington no tenían ninguna legitimidad, no tenían bases sociales concretas que pudieran realizar las tareas de Washington.
Por esa razón hay conflictos en algún nivel. Y cuando los rusos intervinieron para apoyar al gobierno de Bashar Al Assad y terminar con el terrorismo, Turquía le baja un avión, porque los aviones rusos atacaban los camiones que transportaban el petróleo de Siria hacia Turquía, un negocio con estimaciones de 2015 de mil millones de dólares a partir del mercado turco.
Pero podríamos decir finalmente que Washington tenía medio éxito, medio en el sentido del corto plazo porque destruyeron al gobierno nacionalista en Iraq, destruyeron parte de Siria con su intervención. Pero por otro lado es un fracaso, porque no consiguen dominar al país y poner un títere en el gobierno de forma estable y no hay ningún interés norteamericano en lo económico, más allá de beneficiar a la industria militar que está vendiendo más armas por la guerra.
Políticamente ahora Washington queda sin posibilidad de ganar frente a los varios opositores que han surgido en el último tiempo y también por la competencia entre sus aliados -Turquía, Arabia Saudita e Israel- porque cada uno quiere imponer sus intereses geopolíticos. Esto hace que tengamos una situación con mucha volatilidad. Y Washington está constantemente revisando su política apoyando a un grupo terrorista contra otro, terminando sin ninguna influencia real. En este sentido, a mediano y largo plazo la política norteamericana es un fracaso porque no consiguieron imponer sus intereses pero destruyeron algunos gobiernos independientes.

EChI: ¿Cómo analizas Francia? Porque Hollande dice combatir el terrorismo cuando está en una situación interna bastante deteriorada.

JP: No hay ninguna duda de que Hollande con sus políticas pro empresarios, anti obreras y buscando imponer una política neoliberal, perjudicando a los trabajadores e imponiendo la austeridad antipopular favorable a los grandes capitales, muestra en las encuestas una caída vertical. A partir de lo que llamaron actos de terroristas, ataques de islámicos contra la población, podemos decir varias cosas.
Primero, que la Inteligencia francesa tenía conocimiento pero no tomaron medidas preventivas. La pregunta es por qué. En segundo lugar, la forma en que declaran un estado de guerra, una emergencia, y arman toda una serie de concentraciones supuestamente movilizando la población, fue una forma de fomentar el terror, el miedo y la necesidad de “unidad” atrás de Hollande como una táctica.
Podemos ver las consecuencias negativas, utilizando el Estado de sitio, ahora están reprimiendo a los manifestantes en las protestas por la cumbre del clima que se está realizando ahora en París. Ha habido 200 encarcelados y cientos de heridos por los ataques policiales, que utilizaron gases, bastones, etc. Eso me parece simbólico de lo que representa el Estado de sitio: reprimir a los opositores, reprimir manifestaciones callejeras y facilitar la realización de las políticas, no sólo contra los llamados terroristas sino también contra cualquier protesta contra la política neoliberal. Hoy le están pegando a los manifestantes contra la cumbre climática, y mañana podrían usar las mismas medidas ante otras manifestaciones contra las guerras francesas en Medio Oriente, invasiones en África, o la austeridad en Francia.
Podemos decir que Francia está bajando dos pájaros de un tiro. Primero, movilizando a la población atrás del gobierno y en segundo lugar, marginando los derechos democráticos en el país, facilitando el neoliberalismo. Porque inevitablemente las medidas neoliberales van a provocar conflictos, huelgas, protestas, marchas. Y esta política actual de represión complementa la política neoliberal.




EChI: A días de las elecciones de Venezuela, la intromisión de la OEA con Luis Almagro a la cabeza es permanente.

JP: Washington está tomando todas las medidas que puede utilizar, las más extremas, para tratar de desestabilizar el clima político. Lo último fue el asesinato de uno de los opositores, un líder provincial, que está acusando al gobierno venezolano de represión, de terrorismo; pero descubrimos que los involucrados fueron sicarios, eran asesinos pagos. Los capturaron, pero el hecho es que Washington y los opositores están dispuestos a sacrificar incluso a sus propios cuadros para fomentar esta imagen de terrorismo del gobierno y descalificarlo antes de las elecciones.
Washington ha gastado más de 50 millones de dólares en esta campaña, ha fomentado toda una serie de condiciones negativas sobre la economía; ha hecho mucha propaganda anti gobierno. Pero también usa los instrumentos internacionales como la que mencionaste, la OEA, utilizando a Almagro como un caballo de Troya para fomentar a la oposición y desprestigiar al gobierno. Acusándolo sin pruebas, sin ninguna investigación seria, sin tomar en cuenta la posición del gobierno, sin denunciar la intervención norteamericana.
¿Cuántas veces Almagro ha denunciado la intervención norteamericana? Ninguna. Cero. ¿Y cuántas veces ha denunciado y criticado al gobierno de Venezuela? Por lo menos una decena de veces. Y además, fomentando Comisiones y acusaciones que no tienen ninguna base en los hechos, no hay pruebas. Uruguay en este contexto tiene alguna responsabilidad por los resultados que puedan surgir de esta campaña.
No hay dudas de que Venezuela enfrenta al imperio, enfrenta al terrorismo, enfrenta la intervención en los mercados domésticos. Es formidable la oposición pero el gobierno mantiene su fuerza, su madurez y su capacidad de luchar y cualquiera que sean los resultados podemos decir que la lucha en Venezuela va a continuar antes, durante y después de las elecciones. No será un resultado dado sólo por las presiones externas, es también producto de la lucha de clases internas, la movilización nacional y popular que busca eliminar las grandes trabas del pasado, la explotación, los asesinatos, bajo los gobiernos pro norteamericanos. Hay una memoria colectiva que no quiere volver al pasado a pesar de las dificultades de la actualidad.

EChI: Lo que dices de Uruguay es así, porque tanto el Ministro de Economía, Danilo Astori, y el vicepresidente Raúl Sendic (h), como la presidencia del Frente Amplio, se han puesto del lado de Almagro y de la OEA y contra Venezuela en sus declaraciones. ¿En qué otros temas estás trabajando?

JP: Es una gran vergüenza dada la tradición del Frente Amplio en el pasado con el general Seregni y otros grandes luchadores que tenían otras concepciones, al lado del pueblo, al lado de los antiimperialistas, y no sirvientes del poder del norte, como lo hacen las actuales figuras políticas que mencionaste.
Ahora, sobre lo que estoy trabajando, hay varias cosas. Primero debemos reconocer el terrorismo norteamericano doméstico. Otra vez un terrorista mata y ataca, esta vez una clínica de mujeres, en Colorado, con cuatro muertos y nueve heridos. Y las autoridades capturaron al asesino y declararon que no saben el motivo. Es ridículo, el motivo es obvio: es anti mujer, anti aborto, anti contraceptivo, es parte de una red nacional influyente que está haciendo este tipo de terrorismo por años y años, con más de cinco decenas de muertos, entre médicos, enfermeros y pacientes.
Todos víctimas de esta red terrorista norteamericana que está en el centro del debate político entre los candidatos republicanos que han hecho una campaña infernal contra los centros de mujeres. Y no es algo marginal, no es un loco suelto como tratan de presentarlo los medios, es parte de algo integral.
El terrorismo parte de una política reaccionaria y antimujer, que está presente en EEUU y no le han encontrado solución ni los republicanos ni los demócratas. El terrorismo norteamericano es parte integral de sus políticas en el país y ni hablemos de la facilidad que tienen los terroristas de conseguir armas automáticas y de funcionar abiertamente.
El segundo punto que quiero tocar, es algo más extenso pero voy a tratar de ser breve. Muchos hablan ahora del fin del ciclo de la centro izquierda, citando la victoria de Mauricio Macri en Argentina, diciendo que va a dar la vuelta hacia la política de Menem de los '90, las privatizaciones, el neoliberalismo.
Yo no creo que haya un ciclo nuevo de la derecha que vaya a llegar a América Latina. Primero porque las condiciones de los '90 no están presentes hoy. Macri enfrenta una clase obrera intacta que ha recibido beneficios, ha formalizado su poder y entonces tratar de imitar lo que existía en los '90 es falso, porque en esa época, por los efectos de la dictadura y la hiperinflación, había una clase obrera muy debilitada. Eso no existe ahora.
Segundo, el clima en América Latina no es tolerante. No hay gobernantes como Cardoso, Menem, Sanguinetti, etc. que fomentaban la misma política; hay un cuadro mucho más heterogéneo en la América Latina de hoy.
En tercer lugar, EEUU no puede ser el principal mercado para la integración, podemos decir que China ha reemplazado a Washington. Y Macri, pese a declarar su amor carnal con Washington, necesita diversificar las exportaciones y va a depender de China. Entonces el abrazo con Washington es contraproducente si se piensa en los agro minerales como base de exportación, porque es otro país y otro mundo el actual.
En tercer lugar, debemos reconocer que Macri no tiene el control sobre el Congreso. Hay peronistas de todos los pelos, corruptos muchos, reaccionarios otros, centro izquierdistas y kirchneristas muchos más, y Macri tiene que negociar. Con la devaluación va a golpear seriamente a todos los sectores populares, incluso a los peronistas de base. Y eso va a fomentar muchos más conflictos y posiblemente, al final de cuentas, Argentina va a caer en la hiperinflación y el estancamiento que va a debilitar a cualquier gobierno minoritario de Macri. Entonces, pensar que la victoria de Macri significa automáticamente una vuelta a la política neoliberal, me parece equivocado.
Finalmente en Brasil, uno puede decir que los fiscales, los investigadores, han debilitado al capitalismo más que el hecho de perjudicar al Partido mal llamado de Trabajadores (PT). Los principales acusados son los grandes dueños y jefes de casas de inversiones, de empresas de construcción, y capitalistas de toda índole. Y eso ha debilitado la imagen de los capitalistas e implica la corrupción entre el PT pseudo izquierdista, mostrando los vínculos entre el gran capital y la clase política. Eso podría fomentar un sentido anticapitalista.
Entonces, la caída del PT no significa una derrota para la izquierda, porque no era un partido de izquierda sino un partido del gran capital como lo demuestran las corrupciones, las coimas que han recibido de los grandes capitalistas. Por tanto, no creo que haya una ola de la derecha pendiente, por el hecho de que Macri gane y el PT caiga.




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