martes, 21 de junio de 2016

Conocer, aprehender… / ELOTRO




“La necesidad más seria es la de conocer”

G.W.F. HEGEL, profesor “radical”, que diría El País,
en el Berlín de 1818.

Cuando escribo estos apuntes ya van asesinados en México nueve maestros, hay decenas de desaparecidos y centenares de heridos en las filas de los defensores, “maestros radicales” El País dixit, de la enseñanza pública.

¿Quién y por qué está asesinando a los maestros mexicanos?  Más allá de esos policías, sin uniforme, que escondidos en árboles y azoteas disparan a matar a los manifestantes, a los maestros los matan: ”aquellos q tienen algo que perder con la difusión del saber”, que escribió Italo Calvino.



O sea, aquellos a los que no conviene que las clases trabajadoras tengan la oportunidad de “conocer”, de aprehender la realidad en la que viven o sobreviven (52 millones de pobres en México, el 50% de la población total). Además sería un riesgo grave que le tomaran gusto al asunto y diesen un paso más, y se iniciaran en el conocimiento de la historia de México y, en concreto, del engranaje y los mecanismos del modo de producción capitalista hoy vigente y sus derivadas relaciones de propiedad y  sociales. Eso podría ser el principio del desastre para el, verdaderamente criminal, orden establecido.

Es sabido que cuando peligra el orden social capitalista, los poderosos no han flaqueado jamás a la hora de ahogar en sangre las luchas contra la injusticia. En México y en cualquier parte del mundo. Así leo en un tuit:
“El gobierno de Peña Nieto y sus jaurías neoliberales están asesinando a mexicanos que luchan por su dignidad”
(Fernando Buen Abad D)




Lo de “jaurías neoliberales” es una aportación muy instructiva. Nadie dice que el tal Peña Nieto mate por matar. Lo hace, criaturita, porque no le queda más remedio una vez que los maestros y las familias de alumnos se han negado a acatar la privatización de lo que era, con todas sus carencias, la enseñanza pública y gratuita.

El neoliberalismo ha decretado a nivel planetario que la educación, como la sanidad, el agua  y un largo etcétera, pasa de ser servicio público a negocio privado puro y duro, con todas sus consecuencias (Esto en España lo estamos sufriendo desde los tiempos heroícos de Felipe González en los años ochenta). Es decir, que la educación pasa a ser exclusivamente una mercancía más que se “fabrica”, y se compra y se vende en el sacrosanto “Mercado”.

Así se excluye del “consumo gratuito de la educación” y de un solo plumazo a 52 millones de pobres que, ¡lamentablemente!, carecen de recursos para poder “comprar” esa, por otra parte nada vital, mercancía. Mercancía que la lógica del neoliberalismo considera notoriamente prescindible para una población que, al fin y al cabo, ¿qué necesidad de formación intelectual tiene si sólo será alquilada, en el mejor de los casos, como fuerza de trabajo bruta? Y, un pequeño detalle sin importancia, ya no digamos el enorme caudal de dinero público que, gracias a estas reformas del anacrónico “estado del bienestar”, transmigra sin problemas de papeles, fronteras o aduanas, a manos privadas. A esto nos referimos cuando hablamos de modo de producción y relaciones sociales criminales. No es tan difícil de comprender, ¿verdad?

Ya dijo Brecht que: “El capitalismo cada vez es menos capaz de poner orden en sus propios asuntos, pero sigue siendo capaz de mantener en desorden a las masas trabajadoras. Hay que dejarle fracasar sin cesar. No puede morir, hay que matarlo”.

Pero claro, lo que sí es difícil, hay que reconocer que casi imposible, es conocer y aprehender esta realidad. De ello se encargan muy eficazmente los medios de desinformación e incomunicación. El diario oficial por excelencia de nuestro “soberano” estado español, “El País”, propiedad de un fondo buitre estadounidense, algún millonario golfo del Golfo y la banca internacional, ha manipulado vilmente sus contadas alusiones a las matanzas de maestros y a las movilizaciones populares. Con lo que está ocurriendo en México ha manipulado de manera diametralmente opuesta a como lo lleva haciendo durante años con lo que ocurre en Venezuela.

Pero a la vista de la abyecta “faena paraperiodística” sobre lo que está ocurriendo en México y Francia, huelgas y movilizaciones: no la omnipresente y superpublicitada Eurocopa de fútbol. Ya se sabe que el periodismo fetén es aquel que separa con esmero el grano de la paja y a continuación expende paja para todos, ¡ya masticada y sazonada!




No se me puede olvidar una felicitación expresa a la famosa “Escuela de periodismo EL PAÍS-UAM” ¡Qué nivel de excelencia tienen esos alumnos ya en tareas de redacción o de mecanografiar al dictado! Ni dejar de proferir un entusiástico: ¡Viva Joaquín Estefanía! Ese extraordinario “maestro” de paraperiodistas que aunque ahora sirva fielmente al gobierno global en la sombra conocido como “Club Bilderberg”, fue pionero en España en la denuncia de los manejos criminales del mismo gobierno en la sombra que entonces se autodenominaba “Trilateral”. En fin, que unos evolucionan y otros involucionan. Juzguen ustedes.

ELOTRO


“Hemos cogido la palabra a la ideología burguesa y hemos conseguido que apareciera su sinrazón a través de la lucha”

(Bertolt Brecht)


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