lunes, 3 de octubre de 2016

Que los muertos entierren a sus muertos / Ángeles Maestro



Que los muertos entierren a sus muertos 

El empeño de Pedro Sánchez de llevar al PSOE por derroteros distintos de los marcados a fuego en la Transición ha sido efímero

La crisis agudiza las contradicciones y acelera los procesos políticos. Las formas intermedias y los intentos reformistas son ilusiones que se desvanecen rápidamente.

El empeño de Pedro Sánchez de llevar al PSOE por derroteros distintos de los marcados a fuego en la Transición ha sido efímero. Mucho más que el intento de Zapatero de salirse del carril impuesto por la UE y que acabó siendo el gran hacedor de sus política, reforma constitucional incluida. Ante la derrota del ya ex-secretario general del PSOE es preciso recordar al Marx del XVIII Brumario de Luis Bonaparte, en el que recomendaba dejar que los muertos entierren a sus muertos para que las revoluciones cobren conciencia de su propio contenido.

Pero no valen, y menos que nunca en momentos de crisis general como los de ahora, los análisis de brocha gorda que reducen todo a burguesía contra proletariado.Y no son útiles porque nos impiden tener en cuenta un aspecto central de la lucha de clases: conocer las contradicciones y todos aquellos aspectos relativos a las clases dominantes que puedan debilitar al enemigo.




Por ello importa saber que el pilar político fundamental sobre el que pivotó la Transición se resquebraja. El PSOE, si no se divide, va a salir profundamente debilitado. Y ese es el regalo envenenado que recibe la fracción capitaneada por el grupo PRISA, que ha sido responsable directa de las políticas más agresivas contra la clase obrera en las últimas décadas, bien remuneradas con puestos en los consejos de administración de las empresas del IBEX 35.
Con mucha probabilidad tendremos gobierno del PP con Rajoy a la cabeza. Ya no habrá terceras elecciones. Pero la inestabilidad política y la deslegitimación del engranaje institucional, del futuro gobierno y de la mayoría parlamentaria que lo sustente, no tendrá precedentes.

Porque la tarea que tiene ante sí el nuevo Ejecutivo es aplicar los recortes de gasto público, las reformas laborales y de las pensiones, y las privatizaciones por las que clama impaciente, desde hace meses, la Troika.

Y la respuesta popular ante ello, que aunque adormecida, no va a partir de cero. Se dará a cara de perro y sin la anestesia que hubieran podido representar caras jóvenes y amables que explicaran – como hizo Syriza en Grecia - que “no se puede hacer otra cosa que la que manda Bruselas”.

Ese es el gran tema, oculto en todos los análisis y que, como al rey que va desnudo, nadie señala. ¿Es que un gobierno del PSOE, con Podemos y las derechas nacionalistas (que sueñan con ser Estados de la UE) hubiera dejado de llevar a cabo las políticas criminales contra las clases populares que reclama impaciente la Troika?
El descomunal escenario mediático en torno a la crisis del PSOE no debe impedir que veamos el verdadero bosque; y es que ninguna de las formaciones políticas con representación parlamentaria cuestiona la camisa de fuerza con la que - a través del cumplimiento de los objetivos de déficit y del pago de la Deudala UE asfixia cualquier posibilidad de soberanía.

Por ello cambiar el discurso de posibles ministros y ministras de un hipotético gobierno “contra la casta” sin programa alternativo alguno – no ya anticapitalista – sino ni siquiera de resistencia ante los designios de la UE, para colocarse en la pancarta pretendiendo encabezar la movilización, no es de recibo.



El movimiento popular y, en concreto, las Marchas de la Dignidad que ya han acordado convocar grandes movilizaciones para el 3 de diciembre, tienen una gran tarea de organización y de clarificación. Será preciso impedir que nuevos prestidigitadores, como los que enarbolaron el Plan B (del que hoy nadie se acuerda), intenten desviar y confundir los objetivos políticos que con mucho esfuerzo se van configurando.

Todo ello sin olvidar que la gran tarea pendiente es la construcción del referente político que dé cuerpo, estabilidad y perspectiva – que no puede ser otra que la conquista del poder - a los embriones de estructuras de poder popular que van apareciendo. Y el tiempo apremia porque el vacío político no existe.

El fracaso de las ilusiones electorales y el desengaño consiguiente, cuando millones de personas – y entre ellas muchísima juventud - malviven sin trabajo y sin esperanza, es el terreno abonado en el que anida el fascismo. Y el fascismo sólo puede combatirse desde firmes posiciones de clase que apuesten por la lucha obrera y el fortalecimiento del poder popular organizado, planteando que la UE es irreformable, y que no hay solución a nuestros problemas que no pase por romper con ella, con el Euro y con la OTAN, en el camino de destruir las relaciones sociales del capitalismo y construir el socialismo.

2 de octubre de 2016
Red Roja



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12 comentarios:

  1. Independientemente de las circunstancias (que los medios siempre enfatizan como "históricas"), este quebranto que ha dejado con el culo al aire al ala izquierda del PP, es decir al PSOE, tiene aspectos, casi todos, muy positivos. Ha puesto en evidencia lo que algunos ya habíamos constatado desde el célebre congreso de Suresnes. Si bien soy escéptico respecto a la profundidad del análisis y de las conclusiones que "la mayoría" pueda extraer de estos acontecimientos, lo cierto es que el número de voces que hoy proclaman la desnudez del rey va a aumentar considerablemente. Algo es algo. De momento.

    "Es el terreno abonado en el que anida el fascismo", dice Ángeles Maestro, supongo que refiriéndose a un mayor desenfreno del mismo que siempre ha estado ahí, y no precisamente escondido, desde el 36 hasta el presente.

    Salud

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  2. El poder no hace experimentos, ni con gaseosa; el poder no hace cambios caprichosos ni reformas frívolas... todos sus movimientos obedecen al mismo objetivo: la pervivencia del modo de producción capitalista, sus relaciones sociales y de propiedad... las reformas y adaptaciones de las superestructuras políticas, jurídicas y socio-culturales que abordan sólo cuando son estrictamente necesarias, persiguen el mismo fin. Por eso el único programa de la clase trabajadora es la implantación del socialismo y eso pasa ineludiblemente por encima del cadáver del capitalismo. Necesitamos para ello objetivos intermedios verosímiles que irán desvelándose en el proceso de la lucha. Como dijo Walter Benjamin: "El sujeto del conocimiento histórico es la clase oprimida misma, cuando combate".
    Ese es el único camino que puede evitar el desastre al que nos aboca ese sistema criminal con el hombre y la naturaleza.
    Salud y comunismo

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  3. No obstante, esos "objetivos intermedios verosímiles" han de adoptar de algún modo formas visibles que sirvan de sólida referencia a dicho proceso. Tenemos la tempestad y los barcos, pero ¿y el faro? Construirlo es parte sustancial de la lucha misma y de su desarrollo.

    Salud

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    1. Lo de los objetivos intermedios verosímiles es una expresión de Manuel Sacristán que avisaba sobre la contraproducente afición a fijar metas tan lejanas, “maximalistas”, que acaban produciendo desánimo ante lo infructífero de la lucha inmediata, cotidiana, justo el objetivo contrario de estímulo que teóricamente se perseguía. Esas metas intermedias son múltiples y algunas las cita Maestro: La lucha contra la UE, el Euro, la OTAN, el pago de la Deuda… pero al mismo tiempo y por ser fieles al magnífico pensamiento expresado por Benjamin: todos los combates que se producen contra el capitalismo a todos los niveles, político, sindical, vecinal, educativo, sanitario, cultural… nos aportan “conocimiento” no sólo sobre la naturaleza de los instrumentos estatales e ideológicos que nos oprimen, sino sobre la idoneidad o no de las formas de lucha y de organización que los oprimidos debemos de utilizar para que fructifique la lucha contra el capitalismo. El “faro”, por tanto, no es otro que la propia lucha y su aportación de conocimiento objetivo. Así lo veo yo.

      Salud.

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    2. Y así lo veo yo también. Mi observación iba más bien dirigida a la necesaria organización colectiva de la lucha. La dificultad que hoy entraña la articulación de dicha organización, al menos en las escindidas sociedades occidentales, es, pienso yo, el mayor reto que afrontamos en la lucha contra el capitalismo.
      ______________________________________________________________

      Al margen de ello (o no, quién sabe) te dejo este enlace (y cita) que quizás sea de tu interés:

      "Esta es una cuestión objetiva –son relaciones de producción estabilizadas y reforzadas por el aparato político jurídico represivo- de la cual no se puede hacer abstracción a la hora de hablar del dominio del capital. Si se hace abstracción de esto, se cae en el voluntarismo político, sin bases materialistas. O se cae en la ilusión de que basta ser un rebelde –apagar el despertador y no ir a trabajar, como llega a proponer Holloway- para cuestionar el dominio del capital. ¿Qué trabajador real puede seguir este consejo? Ninguno, porque son abstracciones propias del que se ha abstraído de la realidad “objetiva” del modo de producción capitalista, del poder de la propiedad privada. Y esto se quiere hacer pasar por “espíritu revolucionario”, inspirado en El Capital."

      https://rolandoastarita.wordpress.com/2012/08/03/critica-al-marxismo-subjetivista-de-kohan-y-holloway/

      Salud

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    3. Se agradece la aportación. En unos días y en cuanto haya leído el artículo que enlazas, publicaré aquí mismo mi opinión.
      Salud.

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  4. Te pido disculpas por la tardanza y como lo prometido es deuda ahí va mi opinión sobre el texto del tal Rolando Astarita:

    Antes que nada señalar que Astarita critica una obra de Kohan, y sus citas de Holoway, que no he leído, aunque parece ser la obra precursora de su libro posterior “Nuestro Marx”, que si conozco bien. Pero en realidad la crítica trata sobre la “lectura” de El Capital que hace Kohan desde y contra quién…

    Para empezar diré que los peores augurios que a mi entender teñían el párrafo que acompaña al enlace se han confirmado plenamente. Astarita me parece un rencoroso, vaya usted a saber por qué, charlatán y un polemista tramposo. Además, después de una lectura atenta del artículo, él mismo se retrata en su burda crítica a Kohan y Holloway. Para empezar meter en el mismo paquete a dos pensadores tan, a mi parecer distintos e incluso en muchos y esenciales aspectos antagónicos, y tratarlos de pueriles, ignorantes y timadores basándose en unas ridículas microcitas entrecomilladas de más que dudoso origen y, en cualquier caso, groseramente mutiladas de su contexto, muestra a las claras la catadura del tal Astarita, él que tanto presume de rigor en la crítica, menuda muestra nos ofrece. Y, ahondando, él mismo cuando acusa, de tergiversación, de ocultamiento, casi siempre a Kohan y de vez en cuando a la “parejita”, se retrata: “Kohan –escribe- atribuye a los “objetivistas” estúpidas tesis que éstos no sostienen, y construye así un muñeco de paja que luego puede quemar fácilmente”. O sea, literalmente lo que él hace.

    Quiero dejar claro que no tomo ningún partido por Kohan, ni mucho menos por el tal Holloway al que no tengo el gusto de haber leído nunca (cosa que remediaré en un futuro no inmediato ya que acabo de descargarme gratuitamente de la red su obra “Cambiar el mundo sin tomar el poder El significado de la revolución hoy (John Holloway) http://img9.xooimage.com/files/f/9/f/cambiar-el-mundo-...el-poder-1275850.pdf )

    Por resumir, digamos que Astarita, que se autoproclama lector tradicional del capital y “objetivista”, reprocha a Kohan, al que califica de subjetivista y lector frívolo y anti-objetivista de El Capital, su (según él) postulación de la “práctica” como criterio supremo de verdad (Astarita curiosamente no escribe ni una sola vez la palabra “praxis”) demostrando un claro desprecio por la teoría. Pues bien, por lo que yo he leído y oído a Kohan, Astarita miente y además lo hace de manera infantiloíde o sólo para consumo de ignorantes de la obra de Kohan, y sobre todo de Marx. Los sicofantas, que decía Marx, suelen ser muy hábiles, no zafios y chabacanos.
    La misma torpeza demuestra Astarita cuando se ceba con la propuesta de Kohan de empezar a leer El Capital por el capítulo XXIV o cuando Néstor critica la escolástica soviética y su determinismo y su mecanicismo. O el tal Astarita es muy torpe, o no ha leído a Kohan o no lo ha entendido, pero el nivel de su argumentación crítica es patético, de vergüenza ajena. Culpa a Kohan de acusar al determinismo objetivista de concluir, teórica y sobre todo prácticamente, “en la espera del día final en el que las propias contradicciones internas del capitalismo le llevarán al colapso que dará lugar al socialismo”. Se ve que no ha leído mucho a Marx, ni a Engels, ni a Lenin, ni a Rosa Luxemburgo, ni a Gramsci… ni tan siquiera a Walter Benjamin…

    En fin, para que entrar en su confusa, por ilegible, concepción de la dialéctica (creo que ha debido de leer a Bunge de derecha a izquierda) o en sus incomprensibles y estúpidas referencias a un Stalin o un Mao que sólo deben de existir en su cerebrito. Mucho me temo que se trata de un tipo, el tal Astartita, que arrastra algún problema de orden psicótico o de ego mal nutrido.

    Es mi opinión.

    Salud

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    1. No tienes por qué disculparte, por el contrario, agradezco que compartas tu clarificador análisis.
      Supe de la existencia de Kohan por ti. Desde entonces, han sido varios los vídeos y escritos que de él he visto y leído, y he de decir que es mucho lo que Kohan me ha aportado. Se esté o no de acuerdo con él, y yo lo estoy en muchos aspectos, hay que reconocerle, en primer lugar, su indudable honestidad y su generosa dedicación y capacidad comunicadora, que es lo propio de quien defiende unos principios. Excepcional, por tanto, dados los tiempos que corren. Fue mi sorpresa, al leer la crítica de Astartita, la que me indujo a compartirla contigo, más conocedor que yo en cuanto a Marx se refiere. De Astartita, he leído varios artículos y todos me han parecido, por el lenguaje que utiliza, un tanto inextricables. Todo lo contrario de lo que me sucede con Koahan, quien tiene la habilidad de despertar el interés del público o del lector sin menoscabo de la complejidad de aquello que intenta transmitir. Recuerdo el primer vídeo que vi de él, en el cual decía: "Sobre esto hay muchas opiniones, lo que yo voy a expresar es tan sólo una opinión posible de muchas, porque en el marxismo no hay una sola opinión, hay varias. Entonces, la que voy a intentar sintetizar es una opinión posible entre muchas otras" (Programa 166 - El fetichismo de la mercancía y su secreto) Semejante actitud dista mucho de la del rígido Astartita, a quien no sé si guía el rencor, pero es seguro que sí la soberbia y "algún problema de orden psicótico o de ego mal nutrido".

      Leeré yo también el artículo de Holloway. Te agradezco mucho tu extenso e interesante comentario.

      Salud

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  5. Pienso que este, en mi opinión magnífico, artículo de Atilio Boron es esclarecedor respecto a al posicionamiento de Holloway.

    http://www.herramienta.com.ar/debate-sobre-cambiar-el-mundo/poder-contra-poder-y-antipoder

    Salud

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  6. Gracias por el enlace, bienvenido sea todo lo que permita profundizar en el debate y el conocimiento sobre el actual estado del capitalismo monopolista, el desastre ecológico y las tensiones entre las potencias imperialistas. La lucha de clases en la vertiente cultural e ideológica tiene en la actualidad una importancia y trascendencia que supera en mucho las realidades o estimaciones que pudieron conocer o barruntar los grandes pensadores revolucionarios, desde Marx a Gramsci... por eso el poder hegemónico "fabrica" tal cantidad de supuestos "pensadores revolucionarios heterodoxos", que necesitaríamos varias vidas para poder leer al menos uno de sus "extraordinarios" libros, publicitados como "El Capital del siglo XXI", "El manifiesto comunista del siglo XX" o cualquier otra ocurrencia igualmente "vibrante y excepcional", que indefectiblemente acaba en pura basura y tiempo desperdiciado... No digo que haya que dar la espalda a todo lo nuevo, pero si aconsejo leer y estudiar primero a los clásicos del pensamiento revolucionario y luego ver qué auténticas aportaciones realizan los nuevos autores tipo Hardt, Negri o Holloway...
    Yo soy de la misma opinión que el CHE, de Marx o de Lenin hay que leer hasta el último papelito que garabatearan...
    Gracias por tu apotación y Salud.

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    1. Por cierto, aquí dejo enlace a "Imperio" el libro de Hardt y Negri, por si alguien está interesado; descarga gratuita.
      http://www.ddooss.org/articulos/textos/Imperio_Negri_Hardt.pdf

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    2. Esta claro que Atilio Boron también es de la opinión que el CHE:

      "Porque, en las coyunturas de disolución del orden social la lucha de clases no se resuelve en los serenos ámbitos del debate parlamentario, o en negociaciones a puertas cerradas en las oficinas del gobierno sino en las calles y, casi invariablemente, con las armas en la mano".

      Salud

      PD. Leeré "imperio", ahora con los valiosos elementos críticos aportados por el riguroso artículo de Atilio.

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