martes, 13 de diciembre de 2016

MORFOLOGIA DEL CUENTO / Vladimir Propp




MORFOLOGIA DEL CUENTO 

PREFACIO

La morfología debe ser legitimada como ciencia particular que tenga como objeto principal aquello que no se trata en las demás más que rara vez y de pasada, recogiendo lo que en ellas está disperso y estableciendo un nuevo punto de vista que permita examinar fácil y cómodamente las cosas de la naturaleza. Los fenómenos de que se ocupa son altamente significativos; las operaciones mentales con cuya ayuda compara los fenómenos son conformes a la naturaleza humana y le son agradables, de manera que tal tentativa, aunque resultara fallida, aliaría sin embargo la utilidad y la belleza.
GOETHE.

La palabra morfología significa el estudio de las formas. En botánica, la morfología comprende el estudio de las partes constitutivas de una planta y el de la relación de unas con otras y con el conjunto; dicho de otra manera, el estudio de la estructura de una planta. Nadie ha pensado en la posibilidad de la noción y del término de morfología del cuento. Sin embargo, en el terreno del cuento popular, folklórico, el estudio de las formas y el establecimiento de las leyes que rigen la estructura es posible, con tanta precisión como la morfología de las formaciones orgánicas. Si esta afirmación no puede aplicarse al cuento en su conjunto en toda la amplitud del término, puede aplicarse en todo caso cuando se trata de los cuentos maravillosos, los cuentos "en el sentido propio de esta palabra". Esta obra está consagrada sólo a este tipo de cuentos. La tentativa que aquí se presenta es el resultado de un  trabajo bastante minucioso. Planteamientos de este tipo exigen del investigador una cierta paciencia. Pero se ha intentado dar a esta exposición una forma que no someta la paciencia del lector a una prueba excesivamente dura; se ha intentado igualmente simplificar y abreviar, siempre que ello era posible. Esta obra ha pasado por tres fases. En primer lugar fue un vasto estudio con gran número de cuadros, de esquemas, de análisis. Su publicación resultaba imposible: lo extenso del trabajo bastaba por sí solo para impedirla. Decidí entonces reducirla, calculando un volumen mínimo con un máximo de contenido. Pero una exposición abreviada, reducida de esta manera, no habría estado al alcance del lector profano: se parecía a una gramática o a un manual de armonía. Hubo que cambiarla de forma. Sin embargo hay cosas cuya exposición no puede ser vulgarizada. Y en esta obra las hay. Pero pienso que al menos en su forma actual este trabajo es accesible a todo aficionado a los cuentos que acepte seguirme por el laberinto de una diversidad cuya maravillosa unidad descubrirá al final. Para conseguir una exposición más breve y más viva, hubo que renunciar a muchas cosas que habría apreciado el especialista. En su primera versión, esta obra comprendía, además de las secciones que se irán encontrando a continuación, un estudio del riquísimo campo de los atributos de los actores (es decir, de los personajes en cuanto tales); examinaba de forma detallada los problemas de la metamorfosis, es decir, de la transformación del cuento; presentaba grandes cuadros comparativos e iba precedida de un resumen metodológico más riguroso. Me proponía presentar no sólo un estudio de la estructura morfológica del cuento, sino también un estudio de su estructura lógica absolutamente particular, lo que sentaba las bases para un estudio histórico del cuento. Y la exposición misma era más detallada. Los elementos que aquí sólo aparecen como tales aislados, eran sometidos a comparaciones y' exámenes minuciosos. Pero el eje de este trabajo está constituido por el aislamiento de elementos y ello es lo que determina sus conclusiones. El lector atento sabrá llevar a cabo estos esquemas por sí mismo. La segunda edición se diferencia de la primera por un cierto número de pequeñas correcciones y por la exposición más detallada de algunas partes. Han sido suprimidas las referencias bibliográficas insuficientes o anticuadas. Las referencias a la recopilación de Afanassiev en la edición anterior a la revolución se han vuelto a transcribir referidas a la edición soviética.





1. HISTORIA DEL PROBLEMA

La historia de la ciencia adopta siempre un aspecto muy importante en el punto en que nos encontramos; por supuesto, estimamos a nuestros predecesores y nos congratulamos, hasta cierto punto, del servicio que nos han prestado. Pero a nadie le gusta considerarles como mártires a los que una inclinación irresistible llevaba a situaciones peligrosas y a veces casi sin salida; Y. sin embargo, a menudo se encuentra más seriedad en los antepasados que han puesto los fundamentos de nuestra existencia que en los descendientes que derrochan esta herencia.
GOETHE.


A finales del primer tercio de nuestro siglo, la lista de las publicaciones científicas dedicadas al cuento no era muy rica. A parte de que se editaba muy poco sobre el tema, las bibliografías tenían el siguiente aspecto: se publicaban sobre todo textos; los trabajos sobre talo cual tema particular eran bastante numerosos; las obras generales eran relativamente raras. Las que existían, tenían un carácter de diletantismo filosófico en la mayoría de los casos, y estaban desprovistas de rigor científico. Hacían pensar en los trabajos de los eruditos filósofos de la naturaleza del siglo pasado, cuando lo que hacía falta eran observaciones, análisis y conclusiones precisas. He aquí como describía esta situación el profesor Speranski: “Sin detenerse en las conclusiones establecidas, la etnografía prosigue sus investigaciones, juzgando que el material reunirlo es aún insuficiente para una construcción general. Así es como la ciencia vuelve a la recopilación de material y a su tratamiento, trabajando en provecho de las generaciones futuras; pero de cómo serán los estudios generales y de cuándo estaremos en condiciones de hacerlos, de eso no sabemos nada”.




¿Por qué esta importancia, por qué este callejón sin salida en que estaba encerrada la ciencia del cuento en los años veinte? Según Speranski, la culpa era de la insuficiencia del material. Pero desde que se escribieron esas líneas han pasado muchos años. En ellos apareció la obra capital de Bolte y Polivka titulada Notas sobre los cuentos de los hermanos Grimm.  Cada cuento de esa recopilación va seguido de variantes recogidas en el mundo entero. El último volumen acaba con una bibliografía que da las fuentes, es decir una lista de todas las colecciones de cuentos y de todas las demás obras que contenían cuentos y que conocían los autores. Esta lista incluye más de 1.200 títulos. Es cierto que en ella se incluyen algunos breves textos sin gran importancia, pero también están colecciones tan voluminosas como las Mil y una noches o la recopilación de Afanassiev, que incluye casi seiscientos textos. Y eso no es todo. Un número inmenso de cuentos no ha sido publicado todavía; en parte, ni siquiera ha sido inventariado. Estos textos se encuentran en los archivos de diversos establecimientos y en poder de particulares. Algunas de estas colecciones son accesibles a los especialistas. Por eso el material de Bolte y Polivka puede ser ampliado en algunos casos particulares. Si esto es así, ¿cuál es el número total de cuentos a nuestra disposición? ¿Hay muchos investigadores que dominen aunque sólo sea el material impreso? En estas condiciones, no resulta conveniente en absoluto decir que "el material reunido aún no es suficiente". Por tanto, el problema no es el de la cantidad de material. Es el de los métodos del estudio… (…)




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